Hay muchas cosas de las que me siento orgullosa (bueno, nunca he ganado un premio Nóbel ni nada, pero cada uno aspira a lo que puede.... y yo aspiro bajito):
- Nunca vi Mekano, ni Yingo, ni programa similar. No me sé las coreografías de los bailes (aunque soy un trompo en la pista, oh sí) y no conozco los personajes de farándula.
- Nunca he visto, tampoco, esos reality shows chilenos que tanto se comentan, partiendo por Protagonistas de la fama para adelante (ni la Granja, ni Pelotón, ni la Granja VIP, y un gran etc, etc, etc). Otra razón para no conocer a la farándula criolla y sus culebrones de pasión.
- Nunca fui fan de las boy bands, tipo Backstreet boys, Five y más. Nunca tuve sus pósteres ni me gustó Nick Carter y compañía.
Todo esto lo digo para tratar de redimirme por la confesión que viene ahora... Fui fan de Arjona. Lo confieso. Por allá por 8° básico lo escuchaba, hice que mis papás me compraran TODOS sus CD's y me sé prácticamente TODAS las letras de sus canciones hasta el "Sin daños a terceros" por allá por el 98.
Tranquilidad, que luego recapacité, me dio vergüenza y regalé todos los discos que tenía, traté de escuchar lo más rockero que encontré para que el dios de la música me perdonara y todo salió bien. Pero ahí en mi cerebro quedó todo eso guardado. Hasta el día de hoy, si voy en el taxi y suena Arjona, puedo cantar sus canciones de memoria (uy, e el taxi... se imaginan suena esa del taxista? Que es lo que hace un taxista seduciendo a la vida!!!... queda la patá).
A veces mi cerebro me traiciona, por lo tanto, y se pone a recordar canciones de Ricardito. La de hoy en particular ni siquiera me gustaba tanto, pero aún así, la tuve pegada desde el momento en que desperté. "Me están jodiendo la vida", del mismo disco que la del famoso taxista. Así que ahí va... disfruten.
Chau!
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